24 ene. 2013

EL ANIMERO DE ANTABAMBA

EL ANIMERO DE ANTABAMBA


Fiesta del Animero en Antabamba Imagen: Saturnino Espinoza.
En la noche del primero de noviembre, y el segundo día del mes de noviembre de cada año, en Antabamba, se practicaban LA COSTUMBRE DEL ANIMERO, que era un ritual de veneración a los seres queridos fallecidos que se fueron al mas allá y toda la noche mediante ritualidades entremezclados con rezos católicos y alcances a la pacha mama, se desarrollaban, y se escenificaban al Apacc (el que se lleva las aminas) o que se lleva el alma y los espíritus pululantes de los fallecidos que por alguna razón aun permanecían en nuestros lugares o espacios físicos.

Historia
Según se tiene conocimiento, estas festividades que practicaban nuestros ancestros, como ritos de veneración a los difuntos, a quienes se les ofrendaban con objetos que mas habrían apreciado en vida los seres fallecidos, es costumbre con clarísima influencia occidental traído por los colonizadores españoles, y con el transcurrir del tiempo se han adecuado a nuestra realidad y nuestras costumbres, lo cual se practicaba puntualmente y anualmente hasta los fines de la década de los años sesenta y principios del setenta.

Colonia
Danza el animero de Antabamba Imagen: Saturnino Espinoza
Durante la época de la dominación ibérica occidental, era época común de las imposiciones de las costumbres extranjeras, como parte de la extirpación de idolatrías, solo con el objeto de imposición, de los colonizadores con el pretexto de la fe religiosa, que consideramos parte del arma de dominio de la colonización, tal es así que se materializa la práctica del animero. Que comprende ritualidad y bailes nocturnos. 

Actualidad
El Animero como práctica costumbrista en nuestro pueblo sigue vigente, pero dejado de practicarse, solo se rememora mediante algunas actuaciones públicas de nuestro pueblo como actuaciones.



Los bailarines
El animero costumbre de Antabamba Imagen: Saturnino Espinoza
En la noche previa al Día de los Difuntos, durante la oscuridad de la medianoche se escuchaban cantos casi en coro, con tonos fúnebres: en quechua “Pidiendo, se levanten los que están dormidos, a rezar avemarías y padre nuestros por las almas del Santo Purgatorio, para que obtengan el perdón y el amor de Dios”. Todo ello pasa en las lóbregas noches en medio de ladridos de los perros y hace entrar en miedo y pánico a los que la oyen en especial a los niños y jóvenes.

EL APACC.
Quien más llama la atención es el apacc, con apariencia que asusta es el animero, personaje que viste una túnica blanca llamado cucurriche, lleva en sus manos una calavera humana, una Biblia, un fuete, un crucifijo, unos hachones (velas grandes) y una campanilla. Y recorría las calles de los diversos barrios, tanto de barrio alto killirpata, calle central y barrio bajo amargura llegando hasta Cusipampa.

Este personaje y su sequito de animeros bailando, tienen su historia y posee un presente. Según las investigaciones realizadas, viene desde la época de los corregimientos. Hace sus recorridos en algunas calles principales de Antabamba, calvario, Bolívar, Sucre, Castilla y otros, etc, etc.

En Antabamba, el animero esta casi desaparecido. Aunque algunas veces tratan de revivir esta costumbre especialmente en presentaciones de festividades del aniversario de la provincia, hace unos años atrás, “un poblador intento revivir el Animero”, pero casualidad o efectos de la costumbre su joven hija fallece, a decir de los pobladores por pasar esta fiesta pago con la vida de su hija. Conscientes de que en nuestra cultura nada hay más tradicional.

Piskachicusqa, rezan en la noche Imagen: Saturnino Espinoza
La Municipalidad Provincial, a través de su Oficina de Actos y Eventos sociales, o las que hagan sus veces, debe promover la preservación investigación y la practica genuina de las costumbres mayura, fiesta del agua, el animero, en especial del Patrimonio Cultural de la Nación que es la Huaylia, el mismo que debe ser promovido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, que deberá ser reconocido y declarado por la UNESCO.

Dentro de las costumbres de Apurímac. EL ANIMERO está considerado como la Fiesta Costumbrista en homenaje a los seres queridos que ya se fueron o adelantaron al más allá.

Esta fiesta en la actualidad ya no se practica, siendo esta una costumbre con influencia extranjera y autóctona, al no practicarse se está perdiendo la originalidad y la misma costumbre o practica ancestral.

En el año al fallecimiento de un ser querido los deudos o familiares acostumbraban hacerle un homenaje, donde se hace presente acerca de las acciones hechas sobresalientes realizadas en vida del fallecido, y este homenaje era en base al ritual llamado AYA TAQUI (canto de tristeza y despedida).

En la actualidad ya no se acostumbra hacer esta costumbre, solamente se reproducen en muy pocas ocasiones, especialmente los adultos mayores, quienes todavía han vivido esta costumbre, y toda la ritualidad en su esplendor. Las nuevas generaciones desconocen por completo estas tradiciones y costumbres.

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